Publicar más ya no es una ventaja.
Es una forma de diluirse.
Es una forma de diluirse.
Cada pieza que no aporta
enseña al usuario a ignorarte.
El problema no es la frecuencia.
Es la selección.
El marketing posthumanista no premia la producción.
Premia la decisión.
Qué no decir se ha vuelto tan importante
como lo que eliges mostrar.