Muchos celebran likes, comentarios, métricas.
Pero reaccionar no es conectar.
Pero reaccionar no es conectar.
La reacción es inmediata.
La conexión permanece.
Una puede comprarse, provocarse o manipularse.
La otra solo ocurre cuando hay verdad percibida.
El marketing posthumanista no persigue interacción.
Persigue huella.
Porque lo que importa no es que te respondan hoy,
sino que te recuerden mañana.