El estado actual condiciona la siguiente interacción.
El usuario no entra “desde cero” en cada contacto con una marca. Llega con un estado previo que ha sido construido por interacciones anteriores.
Si la experiencia ha sido fluida, la siguiente interacción parte de una predisposición positiva.
Si ha sido frustrante, arrastra resistencia.
Esto genera una dinámica clave:
- cada microexperiencia no solo impacta en ese momento
- también condiciona todas las siguientes
La experiencia no es una suma de puntos independientes.
Es una cadena con inercia.