El problema no es que haya demasiado contenido.
Es que casi todo ignora el contexto en el que aparece.
Es que casi todo ignora el contexto en el que aparece.
Mensajes correctos, bien escritos, incluso interesantes…
que fracasan porque llegan fuera de lugar.
El nuevo valor no está en lo que dices,
sino en cuándo, cómo y desde qué sistema lo insertas.
El contenido ya no compite con otros contenidos.
Compite con el momento vital del usuario.
Y ese momento no se impacta.
Se interpreta.